CHAMBEL
En la pesca de chambel se debe seguir el presente consejo: Jamás atarse, o liarse, en manos o pies el sedal. En profundidades grandes existen especies de tremendo tamaño que si bien es difícil su picada en la carnada, no es difícil y ocurre muy a menudo que ataque a las piezas enganchadas en la chambelada. Un túnido, escualo u otra especie que se tragara el chambel en estas circunstancias nos daría tal tirón que nos quedaríamos sin dedos o nos iríamos al fondo marino.
Un truco para que jamás se nos enrede el sedal en la cubierta del barco consiste en no pisarlo. Si el pelo es fino, con una simple pisada se nos enredará.
Otro truco para evitar lazadas y enredos es pasar el hilo de la bobina a una plegadera grande, contra más grande mejor, con el fin de que el pelo se amolde a ella y pierda la forma de vueltas que trae al sacarlo de la bobina. Jamás usar directamente para chambel un hilo recién sacado de la bobina, será imposible evitar que se enmarañe completamente.





